No se cómo nos tratará el invierno, ya que este es nuestro primer año en la finca, pero el otoño está resultando delicioso. Las temperaturas son sumamente agradables, corre una suave brisa y el sol no agobia. Incluso si está nublado, poniéndose a realizar un poco de actividad, que siempre hay, enseguida apetece quitarse la ropa.
Dado que el clima es propicio, y es la época adecuada, hemos comenzado a plantar los árboles del seto perimetral y algunos otros. Dedicándole muy poco tiempo, en los últimos tres días ¡hemos plantado 42 arbolitos! En la foto se ven algunos. Además se puede ver parte del cerco que estamos montando, y uno de los olivos que pueblan la finca. Están cargadísimos de aceitunas. La mayor parte de la producción la destinaremos a obtener aceite. Ya nos pusimos en contacto con la almazara y regularizamos nuestra situación. También estamos experimentando distintos métodos de curado para obtener aceitunas comestibles.
Ya despejamos el sitio en el que estará instalada nuestra huerta. Estamos ampliando el área que usamos cono zona de estar, haciendo un tramo de camino interno de 200m, para reemplazar el que usamos actualmente y permitir que se recupere, ya que se encuentra bastante degradado.
… y muchas cosas más. A pesar de que somos muy pocos, estamos avanzando a muy buen ritmo y lo disfrutamos enormemente. Disfrutamos tanto del trabajo como de ver los logros que éste nos reporta.