Las dificultades de iniciar un club

José Manuel, un lector del blog, comentó el artículo Clubes y otras instituciones naturistas, publicado la semana pasada. Agradezco que se haya tomado el trabajo de escribirme. En ese mensaje aparecen varios de los comentarios que vengo recibiendo, por esa razón me tomo el atrevimiento de copiarlo en este artículo para responderlo con mayor extensión:

 Está muy bien la idea del Club se sol, LIGADO A UNA ASOCIACIÓN NATURISTA, pero hoy en día es algo dificilisimo de conseguir. haría falta tener un número de socios considerable y que estos tuvieran alto poder adquisitivo y ganas de invertir en eso. Veo más factible crear una empresa turistica que explote el terreno, alquilando espacios temporalmente (camping) donde algunos socios pueden tener su segunda residencia permanentemente. En Asturias conozco terrenos y campings cerrados en venta cerca de playas frecuentadas por nudistas. Si os interesa comunicaros conmigo. Un saludo desde Asturias

 En primer lugar quiero destacar que la propuesta no es exactamente un club ligado a una asociación naturista. No creo que una asociación naturista, como las que hay en España, se pueda hacer cargo de la gestión de un club. La idea es más simple: yo quisiera tener un sitio donde disfrutar de la naturaleza en desnudez, donde tener un mobil-home, una piscina donde refrescarme, senderos por el bosque por los que pasear, un sitio donde hacer huerta, etc. Supongo que en Madrid y alrededores habrá más gente con similares deseos. Si lográsemos aunar esfuerzos para disponer de ese sitio, poniendo menos recursos cada uno, podríamos lograr algo mejor. Aunque no logré más gente para la creación de ese espacio, de todos modos, puede que haya gente que se sume luego para disfrutar del mismo, con la condición de aportar recursos para el mantenimiento y la mejora del sitio. La gestión de todo esto la realizaría una comisión elegida democráticamente entre los socios.
bungalow
 Si se trata de gente comprometida con el proyecto, no hacen falta tantos socios como plantea José Manuel. Respecto de la magnitud de la inversión, esta dependerá de lo que se pretenda obtener: una finca rústica de un tamaño adecuado puede rondar los 100.000€ y, si no se tienen demasiadas pretensiones, no hace falta mucho más. Estimamos que con un aporte de 400€ al año por grupo familiar (cifra inferior a lo que cuesta pertenecer a una asociación naturista, si se acude a los eventos que organiza), unos pocos socios con ganas de colaborar, ya pueden disponer de presupuesto como para instalar y mantener una piscina e ir haciendo otras cosas. Pueden ver estos números en Como participar.

 También hay que pensar que estas cosas no se hacen de un día para otro, su desarrollo lleva décadas. Incluso podría decirse que nunca dejan de crecer. Sirva como ejemplo la breve historia del Club du Soleil de Poitiers  publicada en un artículo anterior. En mi opinión ese es otro de los atractivos: Nunca pude soportar el tirarme panza arriba a tomar el sol, en vez de eso prefiero tener algo que hacer, y que mejor que ir construyendo a tu gusto el sitio donde estás.

 José Manuel estima dificilísimo lograr lo que planteo pero, punto y seguido, propone que venga un empresario y lo haga. Si es costoso lograr algo, más costoso será que lo haga alguien por nosotros, ya que esa persona, con toda justicia deseará sacar provecho personal. Este planteo se repite muy a menudo, aunque expresado de maneras ligeramente diferentes cada vez, siempre me recuerda la famosa frase de Miguel de Unamuno: “¡Que inventen ellos!

 Tal vez José Manuel tenga suerte y aparezca un guiri que le instale un camping en la maravillosa tierra asturiana, pero los madrileños, al no disponer de los hermosos parajes asturianos, lo tenemos un poco más crudo. Además, ¿no les apena perder las posibilidades que brinda un club, enumeradas en el artículo anterior? Yo no me lo pensaría, e incluso si viviese en Asturias trabajaría por hacer realidad el club, en vez de esperar de brazos cruzados a que llegase ese empresario guiri.

Incluso, leyendo el mensaje de José Manuel con detenimiento, llego a la conclusión de que nos está invitando a ser su empresario guiri, que se ocupe de instalarle ese camping en Asturias. Puede que tengamos algo de guiris, pero de empresarios nada de nada, somos naturistas del montón, como el resto de personas que nos leen. Tal vez lo único que nos diferencia es que nos estamos ocupando de resolver nuestras necesidades. No nos engañemos: la única dificultad real que se nos está presentando en esto de crear un club, es el nulo compromiso y participación de los naturistas.

Pablo

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Una respuesta to “Las dificultades de iniciar un club”

  1. El siguiente socio « El blog de SolMadrid Says:

    […] la falta de participación de la gente. Además de las ya largamente mencionadas (ver por ejemplo Las dificultades de iniciar un club), seguramente una muy importante es que no se ve la necesidad: Es claro que no se puede sentir la […]

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